Número Racional

No amanecí, dejé de dormir,
el grillo en mis oídos
recuerda los grillos a mis sentidos,
el maldecido silencio se vuelve paz,
y esa candela moderna...
una lámpara del ajuar
que Moderno, Dios implacable,
me ha dado por no pecar,
testigo inamovible, descarada,
reluce sin siquiera desear...
en el descanso de mi pasión
descubro la noche asomar,
el ventanal habla por su cuenta
al abrir sus hojas a la ventisca
arrogante que acaricia mi
frente y deja a su paso
tantas palabras que
no hay lugar, donde
ella pueda descansar,
las palabras que carga
son insondables,
como la estrella lejana
que invita, otra vez, a volverte a amar.