La Conspiración del Candelabro Rojo (El velo de Moisés)

No logró mucho esa mañana que se volvió escarpada en una montaña sin piedad. Dimitri, en su búsqueda, logró tras arduo trabajo llegar al viejo templo que se suponía tendría otra pista clave hacia el paradero del enigma que significaba ese precioso Candelabro Rojo.
En la puerta de la vieja y arrumbada construcción se leía un breve mensaje, aunque estaba ya bajo una tela de tierra y musgo, bien se notaban las letras "no vale vestir el velo como Moisés para evitar que descubran como se va apagando la luz que Dios da".
En esos momentos en que uno esta todavía con los efectos del esfuerzo en su máxima expresión, Dimitri no tuvo más remedio que leer, tomar nota, sacar fotos y una vez terminado el extraño trabajo que lo tenia ansioso, descansar. En esos sueños que sin permiso se presentan a la vida de uno, Dimitri agregó a su colección de signos extraños a develar una nueva imagen: un perro sin ley. 

el sueño de Dimtri no sería mucho tema para un profesional, pero Dimitri tuvo que forzar su memoria para respirar con más dudas y certezas. La duda de si lo atraparían los bandoleros de costumbre o si estos serían descubiertos en sus malas intenciones por los guardianes de la presa. Y la certeza de que los otros eran reales, y no hablaba de brazileros, no en absoluto, hablaba de bandoleros sin patria, sin piedad, sin honra en la oscuridad...