La Conspiración del Candelabro Rojo ( ¡ Cuidado ! Que podrá­n perderse todos...)

Nada nuevo que Dimitri en su intento de armar lo que era un rompecabezas, con muchas partes representadas con sistemas de signos diferentes en el mismo Candelabro Rojo tuviese que verse en problemas para resolver el enigma que encerraba lo que ante cualquier persona era una hermosa pieza de orfebrería, pero que escondía las claves de una conspiración.
Esta vez le había tocado el turno a dos números que estabán representados en bajorelieve sobre uno de los brazos del candelabro, no quedaban dudas que eran las coordenadas geográficas de un lugar, no quedaban dudas que en su fabricación hasta un geógrafo había aportado datos, y lo peor, no había dudas que había que adivinar cual era la latitud y cual la longitud. Una distancia considerable entre dos diferentes locaciones, aunque no había dudas que se correspondía con una dirección en el este del continente, y otra vez la maldita duda, podría ser un error tomarla por verdad.
No había pasado el mediodía que Dimitri tuvo la idea de abrir uno de sus libros por curiosidad. Encontro en la página que se correspondía con uno de los números, sumando al final el número de página y el de línea con una frase: "¡ Cuidado ! Que podrían perderse todos si se empecinan con devorarse los unos a los otros." ....