y esa vorágine que se repite en mis versos se adueña de mis días, el infierno que no deseo, se adueña y repite que es el cielo, repite que es cielo pero tan yo solo veo una estrella que quema, una mancha que me castiga, una cuenta regresiva, una vorágine que lastima mientras mis sentidos reclaman al cielo ¡ Urgente ! Una comisión de ángeles  y comisionados a mi vida, que me duele el pecho y las lágrimas que el viento arranca a mis ojos se despiden de mi con congoja por ser custodias de mis días, compañías difícil si la hay de mi travesía, de mi sendero natural sin deseos de verte infierno, sin que sea nuestra reunión una de dolor, quizás pensemos de amor, pero solo hablemos de palabras bonitas, caricias al alma, dulce sonrisa...