La vóragine de los dí­as ( Un cartel luminoso )

Un día más en la recorrida de Markus, sucedió que no eran raros los días con destino incierto fruto de las fuerzas exteriores que rondaban con sus interrelaciones a la organización de la cual dependía, en la cual vivía y se desarrollaba. Esas fuerzas que se podrían sintetizar en la virtudes (la virtudes humanas, Ref.:W. Bennet) y las anti-virtudes (los pecados capitales, Ref.: La Biblia) y sus derivados, más o menos, menor o mayor graduación de las mismas rondaban a diario, unas invisibles otras al contrario, diríamos exuberante para no adentrarnos en los malos vocablos. Este era uno raro.
Markus en su incrédulo momento histórico, decidió que caminar le sería más redituable para su salud, que caminar y recorrer no era su opción esta vez, recordando un anterior sobresalto. Aun así la caminata se frustró, obra y arte de un cartel luminoso que se cruzó en su camino.