La Conspiración del Candelabro Rojo (La continuación)

En una carrera contra el destino, una miríada de días poblados y noches sin luna, en una alocada vida de búsquedas, desaciertos y encuentros, Dimitri decide recorrer nuevamente aquel viejo boulevard, el boulevard de los paraísos vivos y tratar de recuperar parte de la memoria perdida, desmantelar una torre de cristales que como una lanza filosa y sangrienta le apuntaba a su corazón, noche y día como la tierra no le dejaba escapar:



Desisto del ruego del libro que vive
en la voz de un pastor, desisto del
sueño de las imágenes que viven
en un soñador, desisto del perdón
de una razón que destila engaño,
de una voz no logro desenmascarar
de un misterio que no me alcanza
la paz, desisto de la gracia virtud
y demás relatos de la calma, así
resisto a los guerreros malvados
con un paso rayado que no cesa,
busco paraísos vivientes que vuelvan
mi imagen como si fuesen espejos
resisto a la amarga idea soledad
resisto a la amarga sorna de los usos,
todavía busco su rostro, si fuese
el sol sería locura...(, más tu alma
busco en son de dulzura ¿ Será utopía ?
¿ O no es este páramo mi vida ?)